La isla de Anguila es uno de los secretos mejor guardado del Caribe. Aunque los aficionados de vela han disfrutado de sus bahías y ensenadas durante décadas, los buzos están descubriendo su coral, restos de naufragios y kilómetros de poca profundidad con jardines marinos. 

Ubicada a sólo cinco kilómetros de San Martín y 190 kilómetros al este de Puerto Rico, Anguila es una isla pequeña, de tan sólo 16 millas de largo y tres millas de ancho, con una carretera principal que atraviesa pintorescos pueblos, hileras de casas similares a las existentes en la India, por su colorido, y lleno de puestos de frutas y vegetales. 

Las playas están a lo largo de su costa escarpada, de arenas blancas, en total son 30 playas para disfrutar. 

Físicamente, Anguila es predominantemente de tierras bajas, formados de piedra caliza y posee varias lagunas de agua dulce. Pequeños acantilados en el norte son el hábitat de una gran variedad de aves tropicales, donde destacan el ave llamado pico rojo, golondrinas de mar real, el martín pescador y por supuesto gaviotas.