Bonaire es una bellísima y tranquila isla perteneciente al grupo de las Antillas Holandesas, la segunda en tamaño, después de Curaçao, y ubicada frente a las costas venezolanas. La mayor belleza se halla en la vida subacuática, en la que el buceador encuentra una variedad de flora y fauna que semeja un paisaje de ciencia-ficción. Hay una perfecta visibilidad de 30 metros en las transparentes aguas bajo la superficie. Uno de los destinos excelentes para visitar es Playa Bengue o Karpata.

La isla está recorrida por senderos y caminos. En su interior se hallan lagos de aguas saladas. Uno de los más atractivos es el Lago Goto, habitado por unos 20.000 flamencos.

Dentro de la isla se pueden apreciar la flora y la fauna, protegidas en el Parque Nacional, creado en 1969, donde se han detectado más de 195 especies de aves.

Al oeste de Bonaire, muy cercana a la costa, está la pequeña isla de Klein Bonaire, deshabitada y rodeada de playas, cuevas, refugio de una colonia de tortugas y arrecifes de coral en un mar calmado, pues la costa oeste está protegida de los vientos.